El pesebre nace de la tradición cristiana de representar el nacimiento de Jesús con figuras sencillas: María, José, el Niño, los pastores y los Reyes Magos. Según la historia, fue San Francisco de Asís quien popularizó esta costumbre en el siglo XIII al recrear la escena del nacimiento en una pequeña aldea de Italia.
Con el tiempo, cada región adaptó el pesebre a su propia cultura: se añadieron personajes locales, paisajes típicos y costumbres de cada país. En muchos hogares, armar el pesebre se convirtió en un rito familiar que marca el inicio de la Navidad.
Hoy en día, los pesebres pueden ser de barro, madera, tela o material reciclado, y van desde composiciones minimalistas hasta verdaderas obras de arte llenas de detalles, luz y color.